Sunday, October 22, 2006

QUEREMOS JALOGÜIN (III)

!NO MAMES! !QUIEN SEA MENOS ROMMBU!

13 MIEDOS DE LA INFANCIA

¡TERROR!

¡PERDICION!

¡MUERTE!

¡CORRED Y REFUGIAROS…REFUGIASENSEN…REFUGIENSEN

…Refufu…ESCONDANSEN, PUESN!

Bueno…no digan que no se los advertí, luego no anden de nenitas…

(Cabe mencionar que este post es histórico, al ser el primero que hago desde mi casa. Doy Fe.)

Cuando uno es residente nuevo en este mundo, uno no sabe pero si ni madres de que caraxo pasa a nuestro alrededor o por que o, en general que onda, todo es nuevo, todo nos sorprende, y por eso, prácticamente todo nos da miedo, hasta que aprendemos, investigamos, exploramos y experimentamos hasta que la ignorancia se disipa y con ella, los terrores infundados (aunque, claro, en verdad nunca en la vida acabamos de aprender…)

Pero, mientras estamos en ese proceso de aprendizaje, somos blanco fácil, en nuestro inocente estupor, de todas esas cosas raras que pasan a nuestro alrededor que nos sacan de onda y nos espantan, y como no tenemos las herramientas necesarias para discernir o diferenciar, y estamos en la plena baba, lo mejor es correr a escondernos.

Cuando somos niños, la línea que divide la realidad de la fantasía es en extremo delgada, eso por un lado es chido, ya que con nuestra capacidad de asombro y nuestra suspensión de la realidad intacta, (por el lado gacho o triste, si no tenemos quien nos enseñe a diferenciar ambos polos, corremos en riesgo de quedarnos en esa etapa, y cuando hay que enfrentar el mundo real, no se tiene con que) disfrutamos mas de la ficción, creemos que hay magia y que todo es posible, inclusive, los monstruos y los fantasmas de la tele y de los cuentos.

Luego por eso, también, los adultos nos traen de sus puerquitos y se divierten a costa de nuestra ignorancia e inocencia, asustandonos con cualquier tarugada (Tontos adultos…lo arruinan todo, yo por eso cuando sea grande, no voy a ser adulto).

Es, por otra parte, muy divertido recordar la sarta de tonterías que nos espantaban, nos hacían escondernos bajo las cobijas (fortaleza impenetrable para las fuerzas del mal y de la oscuridad) y rezarle a nuestro angelito de la guarda.

Por eso comparto con ustedes una lista de 13 cosas, sean reales o imaginarias, que, en lo personal me daban bien harto miedo de chamaco, y, porque no, igual todavía me dan miedo (pero no les voy a decir cuales).

Y si, si me fusile la idea de una editorial de Matt Groening para el primer comic especial de “Treehouse of Horror”, ¿Y que? ¿Y que?:

  1. Truenos y relámpagos. Son inesperados y potentes, no se pueden controlar, también que te digan que un rayo te puede caer y fulminarte en forma instantánea.

  1. La idea de “descalabrarse” o escuchar que “un niño se descalabro”, o sea que por algún motivo se abrió la cabeza. A mi corta edad parecía lo peor que te podía pasar, además de la muerte.

  1. Perderme o que “me robaran”. Terminar como una foto mas en “Canal 5 al Servicio de la Comunidad”, sobretodo con las historias terribles de “Roba chicos” que se llevaban a los niños y les cortaban los pies o les sacaban los ojos para pedir limosna y quedarse con lo que ganaban (¡Que Gore!) y porque mi Madre me contó que una vez mi Papa perdió a uno de mis hermanos mayores por un par de horas y casi se muere de la angustia.
  2. La parte final de la entrada de el programa de TV setentero “La Tierra Misteriosa”, que, para aquellos que no lo conocen, se trataba de una familia que, por una grieta causada por un terremoto, durante un paseo en lancha, termina en un mundo habitado por dinosaurios palentologicamente incorrectos ( ¡Estegosaurios que lanzaban fuego por la boca! ¡Bolas Don Cuco!) , humanoides saurio-formes llamados SLEESTAKS y seres como changos que hablan que eran muy idiotas. Este origen se explicaba en la entrada del programa y al final de la misma, la familia Marshall (por que así se llamaban) corría para refugiarse en su casa-cueva y, justo detrás de ellos, un Tiranosaurio el cual por poco y se los chompa, este, frustrado, voltea a la cámara y esta le hace un “zoom” a sus fauces abiertas…Y allí es cuando Rodrigo corría a esconderse bajo la cama. Años después, cuando vi las repeticiones del programa, note que mi antiguo Némesis, ¡no tenia garganta! ¡era un vil “muppet” como Archibaldo! ¡Chales!

  1. La primera vez que levante una roca en el Rancho de mis abuelos allá en Tepeji del Río Hdgo. (Q.P.D. ambos dos) y haber encontrado una marasmo de antenitas y patitas de decenas de animalitos que no conocía, retorciéndose y pululando, con tres segundos de esa visión fueron mas que suficientes.

  1. Las cosas con espinas, como Tunas o Cactus, y el pescado, el cual me tenía que comer con la precisión y delicadeza de un miembro del Escuadrón Anti-Bombas para evitar los huesillos (por eso ahora puro filetito)

  1. En la casa de mis padrinos (no, no se llamaban Cosmo y Wanda, y eran de bautizo, no Mágicos), que vivían en el mismo edificio, había un perro de porcelana (Bien Kitch), al cual le llamaban “El Popis” en honor a un perro que tuvieron. Pero, por algún motivo yo pensaba que, dentro de la porcelana, estaba el cadáver del perro, y por supuesto, me daba cosita…Orale con la imaginación infantil.

  1. La canción del grupo mexicano de Rock Progresivo CHAC MOL en donde tocaba Jorge Reyes, (esta en la lista del post anterior) llamada “Salamandra Misteriosa”. Mis hermanos me daban chance de oír sus discos con ellos y cuando compraron este disco (que creo que hasta se llama igual) y pusieron la rola, ¡ay nanita! La canción va algo así como: “Salamandra, misteriosa, espíritu de fuego negro, -algoquenomeacuerdo- de una encarnación…eres hija de la tierra…” Pero con un ritmo tan siniestro y ominoso, que me ponía los pelos de punta.

  1. Un armadillo disecado que todavía existe en la tiendita de la esquina en donde compraba dulces de salida de la escuela. No se, me daba ñañaras.

  1. El Monstruo de Frankenstein. De niño se me hacia el mas temible de los monstruos de las películas, es decir, Drácula y el Hombre Lobo dejaban de ser amenazas en cuanto salía el sol, la momia era demasiado lenta para preocuparse por ella , pero ¿Qué debilidad tenia el Monstruo de Frankenstein? Se le había visto atacar de día, las balas no le hacían daño, no se puede razonar con el, era superfuerte y bien feyo...sobretodo me espantaba aquella escena de “Santo y Blue Demon contra Los Monstruos” en donde, como le llamaban en la película, “Franquenstein” (¿?) le aplastaba de un pisotón la cabeza a un güey…ESO era “Gore” cuando yo era joven…

  1. Cuando estabas en la escuela, echando desmadre y de pronto la maestra nos decía que, debitamos de calmarnos, portarnos bien, tener buenas calificaciones y mantener el salón limpio, por que iba a venir-pausa dramática y entra música siniestra- EL INSPECTOR DE LA SEP. Yo me imaginaba alguien así como que una mezcla entre Drácula, Darth Vader y/o El Hombre del Costal, su sola mención hacia de nosotros dóciles corderitos, su nombre se murmuraba con temor entre aulas y pasillos y los recorría como un frió viento otoñal…y, ¿saben que? ¡NUNCA, JAMAS EN LOS CHINGADOS SEIS AÑOS DE PRIMARIA SE APARECIO EL INFELIZ “INSPECTOR”! ¡NIÑOS, SED LIBRES, LOS INSPECTORES DE LA SEP NO EXISTEN! ¡SON UN MITO! ¡WE DONT NEED NO EDUCATION…WE DONT NEED NO TOUGHT CONTROL!

  1. Otra mala pasada que mi propio cerebro era cuando, al estar comiendo algo, esto se me caía al suelo y, al intentar recogerlo para seguir comiéndolo, alguno de mis hermanos o mis padres me decía el ya clásico “Ya déjalo porque ya lo beso El Diablo”. Literalmente me imaginaba a Satanás todo el rojo, con barbita de chivo y cornamenta (como el de la carta de la lotería) pegando los labios al suelo (lo que seria para el su techo) y llenando se su malsana y sulfúrica saliva lo que quedaba de mi pobre Chicloso Kori…para ir corriendo luego a otro lado, en donde otro niño descuidado haba tirado otro comestible…

  1. En la primaria, me pasaron un comic mexicano de terror, no recuerdo si era un “Mini-Terror”o algo parecido. Recuerdo que la primera historia era de un burro o mula diabólico que mataba gente y estaba medio tonta, la que se me grabo fue una sobre unos astronautas que se iban a la Luna o a Marte y encontraban agua, esa agua, descubrían, curaba el Cáncer y todas la enfermedades, pero, como efecto secundario, transformaba a la gente en monstruos colmilludos, garrudos, pelones y de orejas y nariz puntiagudos y caníbales, y además indestructibles, creo que les iban a aventar una bomba atómica, pero llego la maestra y tuve de devolver el comic y no recuerdo si me entere como terminaba. Me dio muchísimo miedo cuando la leí…se me hace que le voy a hacer un “remake” (o sea que me la voy a fusilar un día de estos).

¿Qué tal? Apuesto que esta lista les revolvió los archivos del disco duro mental y también recordaron la cantidad de tonterías que les daba miedo de chiquillos y chiquillas.

Y si, ya se que también les mencione que hablaría de algunas pesadillas recurrentes, pero la neta culpo a la TV y al alcohol, pero no logro acordarme de alguna que en verdad me haya hecho levantarme gritando en mucho, mucho tiempo…

Bueno, hay una, pero esta muy pendeja…se van a reír…pero que carajos...

De un tiempo acá, a mitad de año, tengo un angustiante sueño en donde, de buenas a primeras, es Navidad y yo no tengo nada preparado, ni lana, ni regalos he comprado o adornado la casa, es muy angustiante para alguien tan navideño como yo…

Sip…estoy escuchando como, lenta y vergonzosamente, el único atisbo que tenían de respeto hacia mi persona, se retira, para, tal vez, jamás volver….

Faltan 10 posts “Ghouls and Girls”…los esperamos de vuelta…

¡Y COMENTEN, QUE LA FREGADA!




4 comments:

Blackpaco said...

Comento...

Yo la neta era un viiiiil cobarde de chavito. TOOOOOOODO, y digo TOOOOOOODO, me daba miedo; desde la peli en la que le quitan la píel a Tin Tan y sólo se queda con su cabeza y el esqueleto, hasta la risa maquiavélica que aparecía en una versión que tengo de El Crimen Del Expresso de Chava Flores.

Era víctima de compañeros de clase, de maestros gandallas y de primos manchados por el miedo que me daba... hasta respirar... pero de todos, afortunadamente... me pude desquitar en algún momento.

Yo no sé que tanto los chavitos de ahora vivan los miedos que vivimos nosotros (generación de guerra fría después de todo), pero me imagino que llos tendrán sus propios cocos y hombres del costal.

Chido post... a'i luego te cuento mis pesadillas y las cosas que me daban miedo de chiquillo (pasas a creer?), que como son tantas, no me da el espacio de blogger pa' subirlas.

Suerte.

El Paco.

Tavo said...

me cai que espero que esta noche no sueñes con que tienes que decidir si desayunar futilupis o chococrispis por que te nos mueres, chigadamadre.


ahora que si fuera maizoro o esas marcas que venden en waldos, eso si es tirror
va muy chido, hasta acá se nota que a Paco ya le dieron ñañaras

Alberto said...

OK, espero que esto no reviva uno de tus miedos infantiles. Agárrate.

Los inspectores de la SEP si existen.

La primaria donde cursé los primeros tres grados (la Melchor Muzquiz, por el rumbo de San Angel, por si alguien se lo preguntaba) era la sede de la inspección de zona.

Ahora, esto significa dos cosas: que no existía la amenaza de "va a venir la inspectora", y que la presencia de la misma era casi permanente. Y la inspectora era la encarnación del cliché de la maestra malvada mezclada con una bruja.

Respecto a miedos infantiles, son demasiados para contarlos aquí. Solo comentaré que yo vivía en una calle cerrada, no muy iluminada y justo frente al registro de un pozo, alrededor del cual había toda clase de historias y leyendas...

Ren said...

OK, a mi de chiquita también me daba mucho miedo aquello del Diablo y que "ya lo chupó el Diablo", pero no me importaba, levantaba mi dulcito y le hacía la señal de la cruz, ya con eso quedaba bendito, lo que me daba miedo era que cuando yo me caía a mi tambien me chupaba el Diablo. ¿Nunca oyeron aquello de que si al persignarte dejabas un hueco entre los dedos índice y pulgar que forman la cruz el Diablo aprovechaba y metía ahí su cola? Aún tengo el trauma.